A finales de los años 50 llegan al barrio capitalino de Velhoco la familia Yanes-Herrera procedentes de Tigalate (Mazo) y adquieren unos terrenos que por aquel entonces estaban cultivados de plátanos y tabaco. Comienzan poniendo una pequeña venta de víveres pero que a su vez servía también para que los lugareños degustasen de algunas tapitas y del  buen vino que allí se servía mientras "echaban" una partidita a las cartas, al domino o simplemente a contar los "cuentos" de la época. Era también costumbre el recitar algunas décimas y cantar con alguna guitarrita, timple, cuatro o simplemente con unas claves o cualquier utensilio si no había nada de esto.

Era por costumbre ir recorriendo todas las ventitas y en cada una ir interpretando un tema distinto, aquí solían interpretar el tema Chipi-Chipi, de moda en aquel entonces, y así surgió el nombre del restaurante.

entrada 1968
terraza 1968

Con el paso de los años se fue aumentando el recinto, se hizo la parrilla y se pasó de la pequeña venta (que continuaba) a un local con un salón, terraza y varios reservados individuales donde las familias podían comer de una manera más íntima. Todo esto estaba rodeado de una magnífica vegetación con una gran variedad de plantas y flores.

Posteriormente, a finales de los 80, y tras un diseño del artista palmero Luís Morera, se reformó completamente conservando la idea original y manteniendo todo el encanto del sitio.

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C.B. CHIPI-CHIPI  | restaurante@chipichipi.es